Si el continente es importante, el contenido es lo esencial y creo que la labor del protocolo es potenciar precisamente ese contenido con el tratamiento del continente, por lo tanto también cabe en las técnicas protocolarias el análisis de la utilización del lenguaje, sobre todo, en determinados ámbitos.
Me refiero al uso sexista del lenguaje. Ya sabéis la utilización correcta del lenguaje para dirigirnos por igual a hombres y mujeres. ¡¡¡¡Vaya charco en el que me estoy metiendo¡¡¡¡¡¡
Allá por el 2004 o 2005, tuve la oportunidad de impartir, durante una semana entera, un curso de protocolo a diversos dirigentes socialistas de todo el país. Buena iniciativa que disfrutamos y que nos sirvió para ir avanzando sobre ese concepto de protocolo como potenciador de su mensaje.
Todo fue estupendo. Estábamos encantados y los asistentes me felicitaban por el transcurso del curso pero…………………………. Al final del todo, alguien se me acercó y me dijo, : “ El curso, estupendo, pero debes tener cuidado al hablar pues solo te refieres a los hombres cuando hablas en plural y nosotros apostamos por la igualdad y para ello hay que lanzar mensajes inclusivos dirigidos a TODOS Y A TODAS”
Sinceramente, asentí y le di la razón, pero internamente no me gustó esa rectificación y me defendí a mí mismo diciéndome que el genérico plural en nuestro idioma es masculino y que así lo permite la RAE.
No solo eso, sino que es claramente contraria cuando expone: “Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto. La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad. La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones”.
A pesar de todo, a bote pronto, se podría decir que la RAE defiende un modelo machista de lenguaje. Creo que merece un análisis y ahí me meto de lleno.:
Primero, ¿qué es el lenguaje sexista?
Es una manera de hablar en la que hay algún tipo de discriminación de un colectivo.
De inicio, parece muy obvio el que si realizamos una puesta en escena, un procedimiento organizativo, etc. para dirigirnos a alguien con el fin de transmitir un mensaje, nos la podemos cargar discriminando a algún grupo de esas personas a las que nos queremos dirigir.
No es solo que esta práctica sea machista, es que además es ineficiente.
Veamos distintos tipos de lenguaje sexista:
LOS DOBLETES.
La forma más común de discriminación de género en nuestro idioma es la de la utilización del plural masculino para definir un colectivo de hombres y mujeres. Los electores, los alumnos, los vecinos, etc. etc.
Ante ello se ha dado, sobre todo la clase política, en utilizar los “dobletes” con el fin de utilizar un lenguaje que incluya a todos. (Perdón, y a todas).
María Márquez, “autora de Género gramatical y discurso sexista” ( ed. síntesis) explica que se ha hecho un uso abusivo del genérico masculino, sobre todo cuando la referencia a los colectivos resulta ambigua como por ejemplo “Los derechos del Hombre” cuya Carta original , por cierto, se modificó para abolir la esclavitud pero la mujer seguía sin aparecer.
Sin embargo hay otros autores que son muy críticos con los “dobletes” sobre todo con los utilizados por los políticos tachándolos de artificiales y alejados del habla popular y normal de todos (perdón, y de todas) y, sobre todo, por el mal uso de los mismos en la mayoría de los casos.: “Los afiliados y afiliadas extremeños”
Aquí tenemos un ejemplo de cómo, en una intervención política, se usan dobletes para unas cosas pero repite muchas veces el genérico masculino plural para otras e incluso se hacen bromas con el lenguaje, cuestión muy peligrosa en los ámbitos públicos.
Escucharlo con atención:
segundo 3.- «Diputados y diputadas»
Segundo 12.- Trabajadores y defraudadores ¿Porqué no trabajadoras y defraudadoras?
Segundo 15.- Miembros y Miembras…. Sin comentarios
Segundo 32.- «Señores del PP» ………..¿ Y las señoras del PP?
Segundo 38.- Otra vez.: «Señores del PP» y………..otra vez—- ¿Y las señoras del PP?
En 39 segundos cinco manifestaciones contradictorias.
Desde mi punto de vista, hay expresiones en nuestro lenguaje que se deberían cuidar y mucho, pues son claramente sexistas y discriminan claramente según el género. El ejemplo es el del adjetivo “zorro” que denota inteligencia y perspicacia en los hombres, mientras que el de “zorra” tiene otras connotaciones peyorativas para la mujer.
¿Se podría decir,aludiendo a que son muy hábiles y perspicaces, que «Los diputados y diputadas son muy zorros y muy zorras?
Otro grave problema que se traduce en el lenguaje sexista es la utilización de estereotipos y tópicos que, desgraciadamente, oímos a muchos de nuestros representantes públicos: «La mala conducción de las mujeres» «Los hombres desordenados», “el debate con una mujer siempre es complicado”…. y un largo etcétera que subyacen en muchas conversaciones y en demasiadas intervenciones públicas.
Y esto, señoras y señores, es para todas las ideologías políticas:
Hay que cuidar el lenguaje.
Está claro que el uso de los “dobletes” puede ser un paso, pero no se deben utilizar como un acercamiento a posturas feministas sin tener en cuenta el verdadero fondo de la cuestión que se está debatiendo.
La utilización abusiva de “los dobletes” y/o de los genéricos masculinos, pueden ensombrecer el fondo de lo que se debate.
Es preciso hacer un análisis más profundo.
Hay otras diferencias sexistas en el lenguaje y que muchas veces no se les da la importancia que pueden tener:
El hombre es Señor mientras que la mujer es Señora o Señorita en función de su estado civil.
Hay profesiones que se aplican claramente al sexo femenino: Las secretarias, azafatas, limpiadoras, enfermeras, etc. etc.
- En determinados casos, la referencia a la mujer se hace como un añadido del hombre: Los empleados y sus mujeres, o Los embajadores y sus esposas
Hasta aquí el análisis y ahora EL CHARCO:
MI OPINIÓN.
- Me parece a mi que el lenguaje debe reflejar lo que pasa en la sociedad y el verdadero problema es que, desgraciadamente, la sociedad es machista y por tanto el lenguaje también, pero podemos hacer algo porque esto cambie.
- La sociedad es cambiante y muy dinámica, por tanto el lenguaje se debe adaptar a esos cambios al mismo ritmo de la evolución
POSIBLES SOLUCIONES:
- Creo que no es bueno abusar de “los dobletes” y, aunque si bien se puede decir los niños y las niñas, quizá sea mucho mejor aludir a “La infancia” “ el alumnado” “el cuerpo de limpieza” o en vez de los “trabajadores” hablar de “la plantilla de la empresa”
Si en vez de expresar: “nosotros pensábamos tal cosa” decimos “En la institución pensábamos tal cosa” estamos ayudando a igualar el lenguaje.
A sabiendas de lo “legítimamente” correcto, según la RAE del masculino genérico, parece conveniente, si es que vamos a dirigir mal el mensaje, buscar un término que englobe el concepto sin necesidad de la ridícula, por abusiva, repetición del masculino y el femenino.
- En el uso de colectivos estereotipadas, en vez de hablar de limpiadoras, parece buena idea hablar del grupo de limpieza y si nos referimos a las secretarias ¿por qué no podemos decir el equipo de asistentes?
- Si en vez del Señor Gómez y la Señorita Fernández, hablamos de la Señora Fernández y el Señor Gómez, no estaremos haciendo distinciones de ningún tipo entre sexos. Todos son señores y todas son señoras.
- A pesar de lo complicado que, en algunas profesiones puede resultar la utilización del femenino de la misma, en esa conveniente adaptación del lenguaje a la realidad social, parece evidente que, aunque la palabra para definir ( por su etimología) a una mujer que preside es la de Presidente, sea bueno la utilización de Presidenta, así como abogada, médica o arquitecta.
En definitiva, que depende de cada uno, como siempre, la mejor manera de transmitir y, en esto, también se incluye LA UTILIZACIÓN DEL LENGUAJE. NO ES DIFÍCIL.
Lenguaje NO SEXISTA:
Pero sin ridiculeces
Qué bonita está la luna y el Luno, qué calor está dando el sol y la sola
La nube y la Nuba parece que vienen cargadas de agua 😎
Qué bonita está la luna y el Luno, qué calor está dando el sol y la sola
La nube y la Nuba parece que vienen cargadas de agua 😎
Nos quieren imponer ese lenguaje ridículo a la vez que quieren destruir una lengua milenaria.
Habría que combatirlo haciendo lo mismo pero en sentido contrario, es decir, comenzar a decir «periodistos», «policíos» y «juezos» para referirnos a las personas de sexo masculino que desempeñan dichas profesiones.
Me gusta el texto aunque hay aspectos con los que no coincido. Pero está tan bien hilvanado que aparco las diferencias. El lenguaje es artificioso y el género de las palabras es arbitrario. Hay quejas por utilizar los hombres (incluyendo a mujeres) pero nadie recuerda que son las personas (hombres y mujeres) y no se dice personas y personos o al revés.
Respecto a los eufemismos, me recuerda a lo de «económicamente débiles» en vez decir pobres. Los hombres pobres y las pobres mujeres. Creo que la discriminación por razón de sexo no se ejecuta a través del lenguaje sino por otras vías. De todas formas, decir compañeros y compañeras o niños y niñas o mis hijos y mis hijas es como aquello de «señores y señoras» o «damas y caballeros» de hace varias décadas, una forma de comportarse artificial. De formalismos y artificialidad, don Gerardo, sabéis mucho los que os dedicáis al protocolo. No por vosotros sino por la gente con la que tratáis.
Muy largo y aburrido mi escrito. Perdón.
mar tienes tienes toda la razón
Qué bonita está la luna y el Luno, qué calor está dando el sol y la sola
La nube y la Nuba parece que vienen cargadas de agua 😎
[…] Origen: Todos y Todas- Compañeros y Compañeras – Miembros y Miembras ¿Zorros y Zorras? […]
Soy mujer y estoy totalmente de acuerdo. Lo supuestamente políticamente correcto no está llevando Por unos senderos de la tontería que no llego a entender. Siempre ha habido género masculino, femenino y neutro y que coincida con el
Masculino en la mayoría de los casos no creo que se deba a una conspiración machista para dejarnos de lado. Estamos ya en niveles de estupidez que me dejan ojiplatica. No entiendo que gente que se jacta de tener no sé cuántas carreras o incluso de ser docente cae en estas tonterías. Yo al menos recuerdo perfectamente lo que estudie en legua y no tengo dudas ni me siento discriminada, me siento avergonzada cuando alguien dice jóvenes y jóvenas. En fin…
Tienes toda la razón…a mí también me parece ridículo.